El pasado viernes, vivimos una experiencia llena de magia y conexión gracias a nuestros increíbles voluntarios de los Salesianos.
Juntos, creamos y enviamos postales navideñas hechas a mano a nuestros seres queridos, llevando un pedacito de amor y esperanza.
Estas pequeñas acciones nos recuerdan el verdadero espíritu navideño: compartir, unir y agradecer.
Que el 2025 nos traiga más momentos como este, llenos de solidaridad y amor. Desde Fundación Astier, les deseamos un año nuevo lleno de felicidad, unión y esperanza para todos.




