En Fundación Astier creemos que los cambios reales comienzan mucho antes de que la legislación los exija. Así nació Villa Delta, un proyecto de transformación estructural y cultural que marcó el inicio de un nuevo modelo de vida independiente para mujeres con discapacidad intelectual.
Mucho antes de que la Orden 2680/2024 de nuestra Comunidad Autónoma impulsara oficialmente la desinstitucionalización, en Fundación Astier ya habíamos iniciado este camino. Inspiradas por la Agenda 2030 y por una profunda reflexión postpandemia, decidimos abandonar el modelo tradicional de residencia y crear hogares cálidos, accesibles y personalizados, donde cada mujer pudiera tomar decisiones sobre su día a día y vivir con dignidad, autonomía y plena participación comunitaria.
Hoy, Villa Delta es un referente y un modelo replicable en el ámbito de la discapacidad y el tercer sector. Importantes entidades del tercer sector ya han mostrado interés en nuestro proceso, y universidades como la de Alcalá de Henares han comenzado a estudiarlo como caso de éxito.
Los primeros hogares
En sus primeros pasos, Villa Delta ya ha cambiado la vida de 34 mujeres, y lo ha hecho con el acompañamiento respetuoso de un equipo formado, comprometido y guiado por los propios deseos de las mujeres. Las mejoras en su bienestar, autonomía y autoestima son notables y están avaladas por indicadores concretos como el aumento de su autodeterminación (evaluado con la escala ARC-INICO).
Nuestro compromiso no termina aquí. Seguimos trabajando en nuevas fases del proyecto, ampliando hogares y creando espacios para talleres, terapias y nuevas formas de participación. Lo hacemos con la certeza de que otro modelo de vida es posible, y que ese modelo puede ser también inspiración y guía para otras entidades que, como nosotras, creen en una sociedad verdaderamente inclusiva.

