Ana Isabel, una historia de transformación y alegría
¿Cuéntanos, quién es Ana Isabel?
Soy una mujer con discapacidad. A lo largo de mi vida he pasado por varios centros. Estuve unos años en un centro que no sé si todavía existe y también pasé por varios más, pero nunca fui a un colegio como tal. En esos lugares fue donde aprendí a leer y a escribir.
¿Y cómo te consideras a ti misma? ¿Eres una mujer alegre, bromista, tranquila…?
¡Bromista! Eso seguro. Me encanta bromear, tú lo sabes bien. Siempre estamos de broma tú y yo, ¿verdad?
Hoy te noto un poco más tímida…
Sí, puede ser… pero es solo por hoy.
¿Te acuerdas del día que llegaste por primera vez a Fundación Astier?
Claro que me acuerdo. Al principio no quería estar aquí, me ponía muy nerviosa. Me costó adaptarme. Pero con el tiempo cambié. Creo que Nieves, la psicóloga, me ayudó mucho… aunque también lo hice yo. Cambié porque tenía algo dentro de mí que me decía que podía hacerlo mejor.
Ahora ya no insulto, no trato mal a nadie. He aprendido a estar tranquila y a convivir.
¿Cómo te imaginas tu futuro?
Me veo aquí. Aquí para siempre. Porque ahora sí soy feliz.
Has pasado de vivir en grandes habitaciones compartidas y con baños comunes, a tener tu propio espacio, tu propia ducha, y llevar una vida mucho más independiente. Esta mañana, por ejemplo, hemos desayunado juntas y tú misma te preparaste el café. ¿No crees que ahora estás viviendo como en un verdadero hogar?
Sí, como si viviera en la casa de mis padres. Me siento bien así.
Este cambio ha sido muy grande y para mejor. ¿Qué opinas de todas las personas que han hecho posible estos hogares?
Pues que les doy las gracias. Gracias a quienes se han inventado esto, porque nos están ayudando mucho.
Ana, me encanta hablar contigo. Siempre tienes algo bonito que decir. Pero antes de acabar, dime una cosa: ¿tienes algún sueño que te quede por cumplir?
La verdad es que ya he cumplido casi todos mis sueños… pero me gustaría conocer dónde viven unos tíos míos, en La Palma, en las Islas Canarias. También me encantaría ir a Málaga. ¡Y tenemos casa en Marbella! Así que también me gustaría ir allí algún día.

