La vida independiente de las personas con discapacidad intelectual va mucho más allá de decidir dónde vivir. También significa poder elegir, expresar nuestras creencias y construir un proyecto de vida propio, sin barreras ni limitaciones.
Con esta mirada, Fundación Astier participó el pasado 15 de octubre en la II Jornada de Espiritualidad y Discapacidad Intelectual, celebrada en la Universidad Pontificia Comillas bajo el lema «Espiritualidad sin barreras. Un derecho de todos».
Un encuentro que nos recordó algo esencial: la inclusión también significa respetar la libertad de cada persona para vivir su espiritualidad.
Discapacidad intelectual y vida independiente: decidir sobre nuestra propia vida
En Fundación Astier trabajamos cada día para que las mujeres con discapacidad intelectual sean protagonistas de sus decisiones.
Porque tener una vida independiente no significa hacerlo todo sin ayuda. Significa contar con los apoyos necesarios para decidir cómo queremos vivir, qué nos gusta, qué nos emociona y qué da sentido a nuestra vida.
Esta filosofía está presente en Villa Delta, nuestro proyecto de transformación hacia un modelo de hogares y pequeñas unidades de convivencia, donde cada mujer puede desarrollar su autonomía, fortalecer sus relaciones y construir su propio proyecto de vida.
Y en ese camino hay una dimensión que no podemos olvidar: la espiritualidad.
Espiritualidad y discapacidad intelectual: un derecho para todas las personas
La jornada reunió a profesionales, entidades sociales, representantes de la Iglesia y personas con discapacidad intelectual para reflexionar sobre cómo construir comunidades más inclusivas.
Durante el encuentro se abordaron cuestiones como la accesibilidad a los sacramentos, la participación en las comunidades religiosas y la importancia de adaptar los espacios y la comunicación para que nadie quede excluido.
Porque la espiritualidad no depende de nuestras capacidades. Todas las personas tenemos derecho a buscar sentido, expresar nuestras creencias y vivir nuestra fe —o decidir no hacerlo— con libertad.
Ana Orozco: la voz de las mujeres de Fundación Astier
Uno de los momentos más especiales de la jornada llegó cuando las propias personas con discapacidad intelectual tomaron la palabra.
Nuestra compañera Ana Orozco, de Fundación Astier, compartió escenario con Sofía Rodríguez, de Fundación Gil Gayarre, y Laurentina Gómez, de Casa Santa Teresa.
Tres mujeres, tres experiencias y una misma reivindicación: que sus voces sean escuchadas.
Su participación refleja aquello por lo que trabajamos cada día: pasar de hablar sobre las personas con discapacidad intelectual a escucharlas, reconocer sus decisiones y darles el protagonismo que les corresponde.
Fundación Astier: acompañar para vivir con libertad
La jornada, organizada por la Universidad Pontificia Comillas, Casa Santa Teresa, Fundación Astier y Fundación Gil Gayarre, con la colaboración de Plena Inclusión Madrid y ASULAN, nos deja una reflexión importante.
La verdadera inclusión no consiste únicamente en eliminar barreras físicas. También implica derribar prejuicios, respetar las decisiones individuales y ofrecer oportunidades reales de participación.
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